Hace poco escribí para la revista Linux Magazine un artículo sobre auditoría de redes inalámbricas con herramientas de código libre -concretamente Backtrack 4-. Las pruebas de campo las había llevado a cabo con mi propio router y varias redes del entorno, un edificio de oficinas en el centro de Bilbao, por supuesto con previa autorización de sus titulares. Los experimentos de penetración simple, sin entrar en detalles, se realizan con un paquete de utilidades llamado Aircrack-ng y consisten más o menos en lo siguiente: una vez puesto el interfaz inalámbrico del host en modo monitor, lo primero que se hace es rastrear el tráfico de redes wifi del entorno mediante el programa airodump-ng, el cual mostrará todos los puntos de acceso (WAP) situados a nuestro alcance con sus direcciones MAC, la potencia de emisión, las estaciones conectadas a ellos, el ESSID o identificador de la red y otros datos relevantes.
Libro sobre posicionamiento en buscadores
Si hay un libro sobre Optimización de Motores de Búsqueda (S.E.O.) que todo el mundo debería leer es este (Versión española en Anaya Multimedia). No tanto por lo que enseña, que no es poco pese a las escasas 250 páginas de la obra, como por la actualización de conocimientos en una materia compleja y mal comprendida y los avisos que intentan salvar al lector -suponemos que se trata de un emprendedor que ha iniciado un negocio en Internet o quiere desarrollar su propia página web- de caer en las trampas que constantemente le tienden los malos profesionales del oficio. Evan y Bradley Bailyn, hermanos y socios, llevan muchos años en el sector del marketing on-line y la optimización de páginas para buscadores. Conocen Google lo suficientemente bien como para elaborar una teoría estructurada que explique los entresijos de su funcionamiento, y han ido más allá de los conceptos tradicionales de optimización basados en PageRank. Si a estas horas aparece un gurú y le propone mejorar su posición en la lista de resultados de Google mediante los trucos habituales -compra de enlaces, inserción masiva de palabras clave en el texto de la página, etc.-, despídalo sin ceremonias.
La Nueva Generación Hacker (II)
Dentro de un par de años se cumplirá el trigésimo aniversario de la película “Juegos de Guerra” (John Badham 1983), filme visionario que se adelantó a su tiempo. En aquel entonces Internet se hallaba en sus comienzos teóricos y experimentales, no existía apenas la informática de usuario y la visión de Bill Gates de ordenador es para el obrero no era más que eso, un sueño visionario. Es en tales circunstancias cuando se gesta el estereotipo mediático del hacker -como todavía se le sigue llamando sin precisar su posición a uno u otro lado de la línea divisoria entre el bien y el mal: ante la duda, todos del lado del mal.-, individuo inadaptado con grandes conocimientos de informática que desde la oscuridad de su cubículo y a altas horas de la madrugada maquina todo tipo de estrategias y pone en juego su pericia técnica para penetrar en las redes de ordenadores del Ministerio de Defensa y las grandes empresas. Finalmente la policía asalta su vivienda ante el estupor y el pánico de los padres, que no sospechaban que en la primera planta de su casa tenían una amenaza para la seguridad nacional. Después de sacar al sospechoso de su caótico y mal ventilado tigre, saturado de equipos informáticos, cables y una maqueta del Halcón Milenario, caemos en la cuenta de que por lo general se trata de un menor de edad. Entonces un agente del FBI, bien trajeado y de raza negra, le lee sus derechos mientras le aherroja las manos con esposas. Lo que sigue queda a discreción del guionista.

