Fotografías inseguras en la Web 2.0

Este es el tipo de cosas que no me gusta ver en Internet, y sería conveniente que todos los que trabajan en el campo de las redes sociales fueran conscientes de los riesgos relacionados con la privacidad. Nada más lejos de mi intención que amonestar a nadie, pero si lo aquí expuesto ayuda a evitar que se cometan chapuzas como esta considero más que justificada mi falta de delicadeza. Lo dicho viene a cuento de que las personas que aparecen en la fotografía son gente destacada de la escena española de los blogs y la Web 2.0. Sus bitácoras abundan en artículos sobre temas de vibrante actualidad como la trascendencia de las redes sociales, la libertad de expresión y una defensa apasionada de las causas más relevantes del ciberactivismo actual. En apariencia la publicación de una foto como esta no tendría que suponer un problema. Se trata de un grupo de amigos que aprovecha las vacaciones navideñas para reunirse, charlar y pasar un buen rato.

Veámoslo en detalle para darnos cuenta de lo que puede llegar a saberse de una simple foto colgada en Internet (En esta versión reducida de tamaño, se han suprimido todos los detalles de seguridad relevantes; tampoco figura el enlace al original). La autora del artículo nos indica que el encuentro tuvo lugar en el Café Zurich de la Plaza de Catalunya. Hasta aquí todo bien. Pero, ¿y toda esa gente que se ve al fondo, perfectamente retratada en actividades usuales de un plácido mediodía barcelonés, leyendo el periódico, consumiendo sus bebidas, charlando con su pareja -o con alguien que puede que no lo sea- o simplemente meditando con cara de bobos sobre los misterios de la vida cotidiana. ¿Estaban invitados a la reunión? ¿Alguien les preguntó si querían pasar a formar parte del telón de fondo de la Web 2.0?

Nada sucedería si esta foto hubiera permanecido en el disco duro de un ordenador. Pero la imagen ya no pertenece a quien la tomó, sino a WordPress y a Google. Rendirán un servicio inestimable a la investigación sociológica y a la economía, sobre todo el día en que un potente software de reconocimiento de imágenes averigüe la identidad de esos insípidos viandantes y permita hacerles llegar ofertas personalizadas sobre productos de hipermercado y planes de pensiones (con un clausulado especial para el individuo del purito, por hallarse incluido en un colectivo de riesgo).

Dirán que soy una especie de paranoico o que me han sentado mal los langostinos la noche de Fin de Año. Aguarden un momento. Esta foto no es tan polémica como la del miliciano de Robert Capa, pero al menos sí que es auténtica, y aun se puede decir mucho sobre ella. Por ejemplo la fecha y la hora exacta en que fue tomada: 27 de diciembre de 2009 a las 12 horas y 39 minutos; la marca de la cámara: Sony DSC-P120, una máquina algo antigua, pero muy popular entre los consumidores. Su propietari@ la compró hacia el año 2004-2005 porque quería un aparatito sencillo, fiable y nada complicado de manejar, capaz de hacer buenas tomas en alta definición (5 megapixel) sin romperse la cabeza con ajustes complicados. Por eso la lleva siempre en automático y con el flash apagado. El sensor se encarga de calcular los parámetros óptimos: ASA 100, obturador a media centésima de segundo y apertura máxima del objetivo a 2:8.

¿Que cómo sé todo esto? No me lo he inventado: son los metadatos EXIF de la foto, que figuran en el mismo archivo JPEG de la imagen, una información evidente que combinada con otras procedentes de Facebook, Google, Linkedln y demás, podrían constituir un caudal de datos muy útil para el comercio, lo mismo que la marca de los cigarrillos que aparecen sobre la mesa. Lo más gracioso de todo es lo que la mujer que aparece a la izquierda ha escrito lo siguiente en su perfil de Facebook: “No me gusta estar con el ordenador en la calle y que me miren a la pantalla por encima del hombro”. Pues amiga mía: mejor te vas poniendo las pilas en todo lo referente a privacidad informática.

28 Responses to “Fotografías inseguras en la Web 2.0”

  1. Por Dios, te ha faltado decir si había algún pelo mio en la foto…

  2. Y ya puestos… ¿podría Ud. indicarnos de donde ha sacado la foto original?

  3. La ha sacado de mi blog, por supuesto

  4. Por cierto, la mujer de la izquierda de la foto soy yo, y no he dicho eso en ningún sitio. Y, en cualquier caso, me parece de mal gusto este último comentario.

  5. En primer lugar me refería a la izquierda según miras desde la perspectiva de quienes salen en la foto. O sea que no eres tú. Culpa mía por no haber sabido precisar. Espero que esto sirva para corregir el fallo.

    En segundo lugar no se trata de mal gusto. Es la verdad. En la parte pública de su perfil de Facebook tu amiga dice bien claro que no le gusta que le miren el ordenador por encima del hombro. Y esto no deja de tener su gracia, teniendo en cuenta que en caso de ser ella la dueña de la cámara y haberla utilizado con la misma soltura, todo aquel que tenga acceso a sus fotos de Facebook sabrá un montón de cosas que no debería saber.

    Siento que este post haya caído un poco mal, pero lo que se dice en él es cierto. La gente sería más cuidadosa con lo que sube a Internet si se diera cuenta de que ese material va a permanecer ahí fuera por los siglos de los siglos. Es más, ya no tiene su propiedad exclusiva. Ahora esa foto pertenece a Facebook, y también a Google y a Sony Corporation.

    En vez de presentar disculpas prefiero dar consejos sobre cómo limpiar las fotos de todos esos datos tan molestos. Suponiendo que a alguien le interese, por supuesto.

  6. Hay cuestiones de este artículo que me parecen bastante curiosas, señor mío. En primer lugar, que la foto de marras le haya hecho desempolvar su blog. Tras una entrada con la foto de Rubalcaba (ya saben, ese tipo que se dedicó a enviar SMS a todos los españoles un día de marzo) tiene Ud. una entrada en donde explica como crackear un chismático (obviamente yo también puedo interpretar lo que me da la real gana, faltaría más) y luego esta otra entrada.

    Mire. Yo no se a qué se dedica Ud. Tiene toda la pinta de ser un friki-informático-sabelotodo, pero lo que se que Ud. no se dedica es a interpretar las leyes.

    Lo que dice en este artículo es simplemente una FALACIA. Existe – y debería saberlo – numerosa jurisprudencia que avala estas fotografías, tomadas en un lugar público en donde lo que está clarisimo es que tiene como objetivo plasmar la imagen de 3 sujetos que supuestamente han prestado su consentimiento no sólo por la foto sino también por su publicación. El resto de los individuos que figuran en la misma no se les ha vulnerado ninguna privacidad porque, insisto, no son el objetivo de la fotografía.

    Es más, si alguien ha vulnerado su privacidad ha sido Ud. ahora mismo, con este artículo. Al haber eliminado los ojos de los que eran el objetivo principal de la fotografía, la atención del visionador de esta página se centra en los demás. Obviamente, o Ud. ya lo sabe y por eso lo ha hecho o simplemente es un inconsciente.

    Por otro lado, no cita ninguna fuente ¿De donde ha sacado la foto? Ha tenido que responder uno de los tres sujetos de la foto para aclararlo al público.

    Si Ud. fuera un poco más cuidadoso a la hora de buscar las fuentes se hubiera percatado de que con la política de privacidad de Facebook en la mano, esta foto jamás puede pertenecer a esta comunidad y en caso de que lo fuera, sería impugnable. Y no lo es porque sólo las fotos que se publican en el perfil pueden ser utilizadas por Facebook y que yo sepa, ninguno de los tres sujetos de esta foto lo tienen en su perfil. Lease bien las condiciones, caballero. Le hablo de PEFIL no de ALBUM DE FOTOS, por si acaso no le había quedado claro.

    Por último. ¿Conoce Ud. el llamado DERECHO A LA INFORMACIÓN? Y si es asi ¿Sabe que este derecho no sólo lo tienen los medios de comunicación? En el supuesto improbable de que si lo sepa, ¿sabe que es legítimo rodar a personas por la calle? ¿Por qué cree que cuando vemos por ejemplo un reportaje sobre el paro en la televisión NADIE figura con la cara tapada?

    Un cordial saludo.

  7. Otra vez no, por favor…

  8. Querido Peña, hago acopio de valor para responderte:

    En primer lugar, so rancio, no hace falta que me trates de usted. Estamos entre amigos, ¿no? Dejemos esos formalismos a un lado o si no esto va a parecer una continuación de “El abuelo”. Te acordarás de la escena de Fernando Fernán Gómez en el casino.

    Si no puse el enlace a la página web de Mercè fue por discreción. Pero puesto que a ella no le importa en absoluto publicitar la foto, tú mismo. Descárgatela a tu ordenador y hazle un análisis en alta definición. Lo que he contado en mi artículo no es más que una pequeña parte de lo que se puede ver. Con un poco más de paciencia se puede llegar a saber la temperatura que hizo ese día, el nombre del encargado del kiosko y hasta los descuentos que ofrece el distribuidor de agua mineral de la cafetería Zurich.

    Desde luego hay que ver, la obsesión por la letra pequeña y las pejiguerías legalistas te tienen obsesionado, amigo mío. A mí lo que me importa es fomentar la cultura de la privacidad. Y en dicho sentido creo que esa foto es un paso atrás. Voy a poner un ejemplo para que la gente sepa exactamente qué tipo de peligros acechan al usuario sin experiencia en este territorio sin ley de la Web 2.0.

    ¿Ves al chico ese que aparece en medio de las dos damas? No hace falta decir quién es, todos le conocemos. Imagínate que dentro de algunos años se le ocurre contratar una póliza de vida. Entonces su agente de seguros descubre esta foto en Internet: el muchacho firmará un clausulado especial, tal vez sin llegar a saber jamás que las condiciones del contrato no habrían sido las mismas de no aparecer junto a él esa cajetilla de Marlboro.

    Tal vez te apetezca decirme que el Código Penal, en su artículo no se cuantos, y la sentencia tal del Supremo, de fecha tal y cual, penalizan la discriminación del contratante por hábitos de vida. Pero yo te contestaré con lo que resulta más que evidente: que a ese blogger sinvergüenza, prepotente y fumeta, al cual el Partido Socialista no es capaz de hacer callar, seguramente sí le podrían hacer callar Mapfre o Seguros Bilbao. Si esto te suena demasiado rebuscado has de saber que en EEUU ya se hace, y tarde o temprano llegará aquí.

    Respecto a lo de hackear chismáticos se trata de lo mismo: si tuvieras un negocio y empleados desleales al acecho ya te interesaría leer ese artículo para ver cómo se puede impedir que te roben la base de datos de la empresa con un lápiz USB.

  9. Yo lo único que digo es que la foto nos la hizo un camarero del Zurich a nosotros tres. Los que están detrás es como si no existieran, al igual que yo he salido en varias fotos en periódicos, no siendo el objetivo principal de la imagen. Claro que si nos ponemos a rizar el rizo tal vez la hormiga que se pasea por el suelo tenga algo que decir al respecto…
    Y ahora un reproche personal: me hubiera gustado que me hubieras pedido permiso para usar mi foto antes de escribir el post, y no que me lo hayas dicho luego en Facebook, aunque fuera sólo por el tiempo que hace que nos conocemos, desde que empecé mi blog.

  10. La foto estaba a disposición de todo el que quisiera verla, es información pública y por consiguiente no puedo aceptar el reproche. Lo único que puedo hacer es recoger tu sugerencia y prometer que la próxima vez haré como me pides.

  11. Estimado Sr. Igandekoa. Yo no soy su amigo. Ud. ha empezado esta guerra escribiendo una serie de falacias bajo un argumento legal que una vez que se lo he desmontado, viene a hacer con lo que acostumbran a estar fuera de la ley: que si verborrea leguyela, que si blablabla.

    Si me permite un consejo personal, debería salir más y no ver tantas películas tipo Enemigo Público.

  12. Peña: tú serías un buen ministro de Zapatero. Dile que te lleve a Bruselas. Da lástima ver cómo se desperdicia en la web 2.0 un intelecto crítico tan agudo como el tuyo.

  13. Patxi, a mí este post me parece tan acertado como necesario.

    Nadie está cuestionando la legalidad que ampara la toma y publicación de esta foto, por todos los dioses: qué afán veo últimamente en todas partes por apelar antes a la ley que al sentido común.

    El tema, sobre todo en asuntos de privacidad, es que los hechos van por delante de la ley porque existe una laxitud a la hora de legislar esto. Por tanto, no compete a la ley sino a las personas actuar de forma responsable con su privacidad; sobre todo, de cara al futuro. Ese futuro en el que no sabemos qué vamos a necesitar (y puede ser ese seguro que tú comentas, pero podríamos ir a una entrevista de trabajo donde nuestro entrevistador sepa sobre nuestra vida demasiados detalles –eso siempre va en favor del entrevistador).

    Que se haga una (de las escasas) llamadas públicas a levantar la importancia de la privacidad entre las personas y se ataque con toda la artillería en ese tono legal me parece una decepcionante imprudencia, viniendo de personas involucradas en el mundo de las nuevas tecnologías a las que se supone un amplio conocimiento del medio y sus perspectivas de futuro.

  14. Versvs:

    Gracias por tu comentario. Precisamente era ese el sentido que le quería dar a mi post. Algunos de los comentaristas se han reido de mi paranoia argumentando que no hay por qué llevar las cosas al extremo. Pero la realidad es que con el avance de las nuevas tecnologías las cosas irán por sí mismas ya más allá del extremo.

    Podría seguir argumentando en esta línea pero prefiero poner algunos ejemplos para que la gente extraiga sus propias consecuencias: aparte de los peligros que supone el robo de identidad, el software de reconocimiento facial es ya un hecho. Asociar a las personas que salen en las fotografías con sus direcciones de correo electrónico y otros datos. La información existente en las redes sociales será utilizada con fines publicitarios. Y lo único que puede defender al ciudadano no es la ley, sino su propia prudencia. Hay que educar más al usuario en temas de privacidad.

    Sobre los datos EXIF: cada vez que hacemos una foto con la cámara digital se guardan de manera automática (fecha, hora, apertura del obturador, velocidad, algoritmo de compresión, balance de blancos, y lo más importante: marca y modelo de la cámara). Si esa foto es colocada en Internet, la información viaja con ella -a no ser que la quitemos, pero ¿quién se acuerda de esto?- y queda a disposición de todo el que quiera verla. Por ejemplo: el fabricante, el cual puede averiguar de este modo cuáles son los modelos más usados.

    Pero también el policía, el detective privado, el agente secreto, la media naranja o el maromo en temas de infidelidad conyugal, etc. Las posibilidades son ilimitadas…

  15. Mira Patxi, si de mis fotos se deduce qué modelo de cámara tengo o si tenía el flash encendido o apagado, me importa un pimiento, la verdad. Si de ahí se pudiera deducir mi dirección o mi número de teléfono la cosa cambiaría. Y vuelvo a repetir que las personas que salen de fondo no existen ni eran el objetivo de la toma, ni son mi problema.

  16. Perdona que discrepe, pero resulta que esas personas sí son tu problema, por más que te empeñes en negarlo. Prueba de ello son los esfuerzos que te tomas por engrosar este hilo de comentarios.

    Es que tu foto es perfecta, Mercè: tiene todo lo que se puede pedir a una muestra ideal para un seminario sobre privacidad y riesgos de las redes sociales. No solo los metadatos EXIF y los paquetes de cigarrillos de E.C. y N.T., sino un montón de pequeños detalles: el Nokia molón de color rojo, los periódicos de los comensales, la pareja tomando café, el rótulo del Hotel Monegal, la parejita del fondo que parece estar pasándolo tan bien, el calvo existencial, el gorro de E.C. Hasta se puede saber dónde os compráis todos la ropa.

    Y todo eso en resolución 2592 x 1944. Menuda riqueza de detalle. Como ya te dije antes, a su debido tiempo te pediré permiso para servirme de esta toma para una presentación sobre temas de privacidad. Te prometo que no se la pasaré al PSOE, ya que ello podría comprometer la seguridad del intrépido activista que posa junto a vosotras. También guardaré silencio sobre la identidad del camarero, cuyo nombre de paso podemos conocer sin dificultad. Basta saber quién tenía el turno de terraza aquel día y a aquella hora.

  17. Si, tu a lo tuyo, sigue jugando a Sitel si te empeñas…

  18. Pues teniendo en cuenta que el último comentario es mío, me sigue pareciendo de tal mal gusto como le parecía a Mercè, porque tanta información que se puede sacar de la fotografía según se dice y el último apunte no es correcto, ya que ningún momento he escrito en mi perfil de Facebook tal cosa.

    De todos modos, creo que se podría hacer lo mismo con todas las fotos que se publica en medios informativos. A caso se le pregunta al hombre que sale mostrando la barriga prominente en una noticia sobre la obesidad o a la señorita que sale mostrando sus pechos cuando se cuenta lo llenas que están las playas en Benidorm.

    Tendré en cuenta este post antes de ir a contratar un seguro de vida, aunque dudo que haga falta que busquen información sobre la marca de tabaco que fumo, teniendo en cuenta que es una de las primeras preguntas que se hacen en cualquier cuestionario de salud.

  19. Yo sigo anodadado. En este post se argumentan motivos legales y cuando yo los rebato, no se tienen en cuenta.

    Siga Ud. rebelando cuestiones personales de los sujetos de la foto, caballero, siga.

    P.D. Por cierto, yo en mi blog no le tengo baneado.

  20. Para Nuria:

    Gracias por tu comentario y bienvenida a este foro. Me gustaría que no te fueras de aquí con la impresión de que en todo esto hay algún motivo personal. Y dicho esto lo dejamos aquí, no sin antes decir, sin ningún ánimo de reconvención, que en tu perfil de Facebook sí está escrito eso, literalmente: “Odio estar en la compu y que alguien se me pare detrás a ver lo que hago”. Por lo demás, decirte que ya me he dado una vuelta por tu foro, quedándome con ganas de comentar algunas apreciaciones tuyas -por un lado interesantes, pero por otro erróneas, partidistas y tremendamente injustas, dicho sea de paso- sobre Hermann Tertsch, uno de los articulistas más brillantes de toda la prensa española posterior a la Transición.

    Y ahora Peña: en el blog de Mercè ya he hecho constar mi deseo de que esto acabe aquí, después de una intervención poco afortunada del Sr. Castro. No deberías seguir insistiendo, principalmente porque no tienes razón para ello. Tus motivos son enteramente personales: estás quemado conmigo desde el día en que pasó por tu blog a hacer un comentario sobre la Ley del Aborto aquella premio nobel de Medicina que escribía con faltas de ortografía. Yo no tengo la culpa de lo que pasó.

    Por lo demás me sorprende el grado de retorcimiento al que puedes llegar en tus intervenciones. En tu último comentario has incluido a propósito una falta de ortografía garrafal como cebo para que me ensañe contigo, te trate de ignorante y puedas ganarte el favor de los otros comentaristas a base de darles lástima. Muy astuto y bien calculado. Pero que sepas que no va a funcionar: me doy cuenta de que ha sido un error de tipografía por tu parte. Las dos letras están muy juntas en el teclado.

  21. Escrito por mí seguro que no, se trata de un grupo y creo que no es lo mismo que alguien se coloque detrás de ti a mirar lo que haces en el pc en la intimidad de tu casa o en la oficina, que ponerte en medio de la calle.

    En cuanto a comentar en mi blog, eres libre de hacerlo y en la variedad está el gusto. Quizás para ti sea un articulista brillante lo que para mi puede ser lo más penoso que hay sobre la faz de la tierra.

    Por otro lado me hace gracia que digas que las apreciaciones son partidistas, sin comentarios…

  22. Nuria: no tienes ni idea de lo que estás diciendo. Probablemente seas de los que piensa que Hermann Tertsch comenzó a existir en Tele Madrid. No es asi. Durante los años 90 escribió en El País los mejores artículos de su tiempo sobre la Europa del Este y la guerra en los Balcanes. Si la gente leyera un poco más, en vez de ver la Sexta y reirle las payasadas a ese decadente de Wyoming o a los virtuosos de la cacerola, estaría mejor informada y escribiría con más respeto.

  23. Yo creo que el del gorro rojo es Papa Noël…fijo

  24. Añado… Papa Noël intentando practicar un menage a trois en el Zurich de Pza. Catalunya sin éxito.

    Me lo ha dicho un primo, que tiene un amigo,que es cuñado, de una novia que su hermana trabaja de camarera en el bar donde tienen el SITEL.

  25. A este que acaba de llegar: no insistas, amigo, pues no pienso desvelar la identidad del paisano que sale en la foto tan bien acompañado. No vaya a ser que la compañía de seguros, además de por fumador lo rechace por promiscuo.

  26. Huy…usted es un pecador anti cristiano y peor patriota…mira que llamar a Papa Noël promiscuo. ¡ Que hombre de poca fe !

    De castigo le conmino a rezar tres padrenuestros y un avemaría, y a realizar el Camino de Santiago de rodillas desde Roncesvalles como penitencia.

    Pecador.

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