W r i t e O n l y M o d e

El blog de Patxi Igandekoa sobre Protección de Datos y Tecnologías de la Información

SLUN11 – Software libre en la Docencia

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El próximo viernes 16 de diciembre se celebrará en Donostia la segunda edición de SLUN – Software Libre en la Docencia, con un nuevo encuentro entre personas y entidades que trabajan en el ámbito del sofware libre en las universidades vascas. La jornada se compone de varias ponencias invitadas por la organización y seleccionadas entre los trabajos de fin de carrera. Más información sobre el evento en el programa.

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13/12/2011 a 11:56

Cómo grabar un CD audio sin pausas entre las pistas

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En ocasiones nos gustaría tener un CD de audio en el que no se oigan esas pequeñas pausas que hay entre pistas y que pueden resultar molestas al escuchar un concierto en directo, cuando los aplausos del público se ven interrumpidos por ese pequeño “plop” antes de la pista siguiente, u óperas, donde la transición entre unas escenas y otras debería ser gradual y no estamos dispuestos a admitir que un crescendo de la orquesta o el aria de la soprano se corten para continuar después de una fracción de segundo. Cuando la fuente es otro CD del que por ejemplo queremos hacer una copia de respaldo, entonces no hay problema: todos los programas populares de grabación y edición de medios tienen una opción de duplicado. Sin embargo, ¿qué hacer en caso de que tengamos las pistas en archivos WAV, MP3 o FLAC y las quisiéramos grabar a un CD? ¿Cómo eliminar esas molestas pausas y al mismo tiempo mantener las pistas en el CD, de modo que podamos saltar aleatoriamente a la que más nos convenga?

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13/12/2011 a 8:30

Tecnologías de detección

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Hace cosa de año y medio amanecí con un dolor muy intenso en el abdomen. Lo primero que hice fue vestirme, coger mi tarjeta del Igualatorio y presentarme en Urgencias de la clínica más próxima. Después de hacerme un examen externo y darme a firmar los impresos correspondientes a lo que se veía venir, me llevaron encima de una camilla hasta el departamento en el que se encuentran alojados los escáneres de ultrasonidos para practicarme una ecografía. ¿Saben cómo funciona ese invento? Me van a permitir que se lo cuente en pocas palabras (las mujeres que hayan estado embarazadas se pueden saltar las próximas líneas). Primero se aplica sobre la piel del paciente una capa de vaselina para que el contacto con el detector el contacto sea total y no queden capas de aire que generen distorsiones en la imagen. El cabezal emite una señal sonora con una frecuencia de 5 megahercios, que nadie oye porque está muy por encima -unas 200 veces- de lo que puede percibir el oído humano. Con los datos reflejados un software complejísimo elabora una imagen del interior del cuerpo que sirve para que el cirujano se haga una idea de lo que va a encontrar. Tras haber contemplando mi propio apéndice, palpitante y agónico en medio de un claroscuro de formas que recordaba a un mapa de los fondos marinos trazado con el sonar, no es necesario dar más detalles. De allí pasé al quirófano y no salí de la clínica hasta cinco días después.

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24/11/2011 a 8:17

Si no lo veo no lo creo, y si lo veo tampoco

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En el Nr. 75 de Linux Magazine publica Kurt Seifried un artículo sobre seguridad informática de los sistemas de cámaras de videovigilancia que le deja a uno sin habla, o mejor dicho deslumbrado, como en esas películas donde el intruso se sirve de un laser o de cualquier otro truco (interferir la señal de video, poner un trapo encima del objetivo, etc.) para anular la visibilidad en el pasillo que lleva a la cámara acorazada del banco. En resumidas cuentas hay dos soluciones que pese a lo tecnológicamente puntero de las mismas, en realidad no son buenas ideas.

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28/10/2011 a 17:46

Por qué la seguridad informática no es un buen negocio

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Algunos dicen que Bruce Schneier es un gurú. Yo creo que no. Cuando oí por primera vez su nombre, inevitablemente vinculado a ese latiguillo de “la seguridad no es un producto, sino un proceso”, mi opinión inicial fue negativa. Quizá se trataba de otro Douglas Rushkoff, erguido en el escenario frente a un auditorio de estudiantes universitarios y ejecutivos de empresa, haciendo gestos dramáticos bien calculados y diciendo estupideces sobre la transformación de las relaciones sociolaborales en la Baja Edad Media. La lectura de “Secrets and Lies” (Wiley 2004) me hizo cambiar de parecer. Schneier se ha convertido en personaje de moda no solo por su carisma, sino también por un conocimiento minucioso de todo el panorama actual de las tecnologías de seguridad aplicadas a la informática, hasta unos niveles de detalle que le dejan a uno con la boca abierta. Por lo tanto, y siguiendo el modelo de su lapidaria frase, podríamos decir: Schneier no es un gurú, es un experto. Expert, de esos a los que Obama da patadas en el culo para que busquen un modo de arreglar la catástrofe nacional provocada por los vertidos de petróleo en el Golfo de Mexico. Bruce Schneier destaca asimismo por un talento didáctico poco comun en el gremio, y por la capacidad de transmitir contenidos áridos y farragosos a un público compuesto no solamente por gente de la casa, sino también por legos. Si de vez en cuando no se subiera al escenario sería un desperdicio.

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06/10/2011 a 7:57

Ataque contra routers inalámbricos protegidos con WPA

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Hace poco escribí para la revista Linux Magazine un artículo sobre auditoría de redes inalámbricas con herramientas de código libre -concretamente Backtrack 4-. Las pruebas de campo las había llevado a cabo con mi propio router y varias redes del entorno, un edificio de oficinas en el centro de Bilbao, por supuesto con previa autorización de sus titulares. Los experimentos de penetración simple, sin entrar en detalles, se realizan con un paquete de utilidades llamado Aircrack-ng y consisten más o menos en lo siguiente: una vez puesto el interfaz inalámbrico del host en modo monitor, lo primero que se hace es rastrear el tráfico de redes wifi del entorno mediante el programa airodump-ng, el cual mostrará todos los puntos de acceso (WAP) situados a nuestro alcance con sus direcciones MAC, la potencia de emisión, las estaciones conectadas a ellos, el ESSID o identificador de la red y otros datos relevantes.

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29/09/2011 a 13:20

El 20-N y los ordenadores portátiles de sus señorías

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Dentro de poco habrá un cambio de gobierno en España, con todos los trastornos organizativos que ello comporta. Gran número de diputados y senadores tendrán que dejar sus actas para que se hagan cargo de ellas otros tantos candidatos pertenecientes a las listas vencedoras. El ejecutivo cesará, y con él un concurrido séquito de asesores, cargos públicos, personal auxiliar y otros parásitos. Una pregunta que nadie ha tenido tiempo de plantearse, pero que inevitablemente ha de surgir a última hora, es la siguiente: ¿qué se va a hacer con respecto a los ordenadores portátiles, las agendas electrónicas, smartphones y teléfonos móviles de alta gama cedidos por la administración a sus actuales titulares para facilitar el desempeño tanto de sus cometidos oficiales como de actividades particulares condicionadas al ejercicio de una actividad representativa en las instituciones del Gobierno Central?

Antes de explicar por qué esto constituye un problema, tenemos un avance en la polémica generada a raíz del reciente cambio político en la Comunidad Autónoma de Castilla La Mancha. Por más que la Presidenta Cospedal insiste, los miembros salientes del gobierno de José Barreda y sus adláteres se niegan a devolver 113 teléfonos de gama alta –principalmente iPhones y Blackberries- valorados en aproximadamente 70.000 euros. La prensa conservadora presenta estos hechos como un capítulo más en el historial de despilfarro paranoico y pésima gestión del ex Presidente Barreda. Los socialistas se protegen con acusaciones de acoso y de mala fe, y los usuarios de Internet están divididos en dos bandos, los que saturan el Twitter con entradillas insidiosas sobre la cara dura de la clase política y aquellos que prefieren tomárselo con cínica ironía: si te ponen en la mano uno de esos chismes tan virgueros, es normal que si luego te lo tienen que quitar sea por encima de tu cadáver.

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Libro sobre posicionamiento en buscadores

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Si hay un libro sobre Optimización de Motores de Búsqueda (S.E.O.) que todo el mundo debería leer es este (Versión española en Anaya Multimedia). No tanto por lo que enseña, que no es poco pese a las escasas 250 páginas de la obra, como por la actualización de conocimientos en una materia compleja y mal comprendida y los avisos que intentan salvar al lector -suponemos que se trata de un emprendedor que ha iniciado un negocio en Internet o quiere desarrollar su propia página web- de caer en las trampas que constantemente le tienden los malos profesionales del oficio. Evan y Bradley Bailyn, hermanos y socios, llevan muchos años en el sector del marketing on-line y la optimización de páginas para buscadores. Conocen Google lo suficientemente bien como para elaborar una teoría estructurada que explique los entresijos de su funcionamiento, y han ido más allá de los conceptos tradicionales de optimización basados en PageRank. Si a estas horas aparece un gurú y le propone mejorar su posición en la lista de resultados de Google mediante los trucos habituales -compra de enlaces, inserción masiva de palabras clave en el texto de la página, etc.-, despídalo sin ceremonias.

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21/09/2011 a 7:17

La Nueva Generación Hacker (II)

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Dentro de un par de años se cumplirá el trigésimo aniversario de la película “Juegos de Guerra” (John Badham 1983), filme visionario que se adelantó a su tiempo. En aquel entonces Internet se hallaba en sus comienzos teóricos y experimentales, no existía apenas la informática de usuario y la visión de Bill Gates de ordenador es para el obrero no era más que eso, un sueño visionario. Es en tales circunstancias cuando se gesta el estereotipo mediático del hacker -como todavía se le sigue llamando sin precisar su posición a uno u otro lado de la línea divisoria entre el bien y el mal: ante la duda, todos del lado del mal.-, individuo inadaptado con grandes conocimientos de informática que desde la oscuridad de su cubículo y a altas horas de la madrugada maquina todo tipo de estrategias y pone en juego su pericia técnica para penetrar en las redes de ordenadores del Ministerio de Defensa y las grandes empresas. Finalmente la policía asalta su vivienda ante el estupor y el pánico de los padres, que no sospechaban que en la primera planta de su casa tenían una amenaza para la seguridad nacional. Después de sacar al sospechoso de su caótico y mal ventilado tigre, saturado de equipos informáticos, cables y una maqueta del Halcón Milenario,  caemos en la cuenta de que por lo general se trata de un menor de edad. Entonces un agente del FBI, bien trajeado y de raza negra, le lee sus derechos mientras le aherroja las manos con esposas. Lo que sigue queda a discreción del guionista.

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07/09/2011 a 10:40

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Destrucción de datos informáticos en la Junta de Castilla La Mancha

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Una noticia que acaba de saltar recientemente a los medios nos recuerda la importancia cada vez mayor que tiene la investigación sobre soportes digitales. Según informan fuentes de la Junta de Castilla La Mancha, el anterior gobierno socialista de esa cervantina y endeudada Comunidad Autónoma habría procedido a la eliminación de gran cantidad de datos relacionados con la gestión de programas administrativos vitales (cuando decidmos vitales nos referimos, naturalmente, a rubros bien provistos de dotaciones presupuestarias, como los que tienen que ver, por ejemplo, con las subvenciones). Ante la sospecha de manipulación masiva en las bases de datos de varias Consejerías, el gobierno de la Presidenta María Dolores de Cospedal ha encargado a los servicios informáticos de la Junta que se ocupen cargo del caso y elaboren los informes oportunos. Nuevamente nos encontramos ante una situación que supone un desafío no solo para la investigación tradicional y los juristas, sino que también requiere del apoyo de personal especializado en cometidos de Informática Forense. Habiendo resuelto seguir con atención el curso futuro de estos acontecimientos, dado el interés que un servidor de ustedes tiene por estos temas, considero que es el momento de plantear algunas reflexiones acerca de la manera de proceder en estos casos. Partimos del hecho presuntamente delictivo y su consecuencia material: los discos duros de los ordenadores supuestamente manipulados por los auxiliares del titular anterior de la Presidencia de la Junta, el Exmo Sr. D. José María Barreda. Si la Presidenta Cospedal desea llevar adelante una investigación seria y fundada, como por otra parte consituye su obligación, debería tener en cuenta algunas cosas de gran importancia.

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Aplicación de la Guardia Civil para smartphones

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La Unidad Central Operativa (U.C.O.) de la Guardia Civil dispone de una aplicación para dispositivos portátiles que permite acceder a casi todas las funciones disponibles en la página web del Grupo de Delitos Telemáticos, incluyendo la posibilidad de generar denuncias relativas a delitos informáticos. El sofware, descargable desde los stores respectivos de Apple o Android (término de búsqueda: “GDT”), resulta útil porque permite al usuario mantenerse informado sobre las últimas alertas y noticias relacionadas con actividades ilícitas (casos de acoso moral, timos de Internet, estafas, etc.). También proporciona consejos para mejorar la seguridad en el ordenador y durante la navegación por la red. Y en caso de emergencia, gracias a la utilidad de geolocalización del smartphone, se puede conocer en todo momento la ubicación del cuartel más próximo para presentar denuncias o solicitar información sobre cualquier apartado de seguridad ciudadana, como por ejemplo intervención de armas, protección de la naturaleza, actividades subacuáticas o de montaña, servicio marítimo y tráfico.

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03/08/2011 a 17:31

Espionaje a través de móviles apagados: mito y realidad

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Ultimamente suelen escucharse historias sobre ciertos políticos que durante las reuniones importantes no solo apagan el teléfono móvil, sino que además le extraen la batería. Al parecer hay mucha gente convencida de que las agencias gubernamentales y la policía pueden utilizar el móvil para espiar a sus titulares aun cuando el aparato se encuentre desconectado. Antes de hacer afirmaciones categóricas o poner el grito en el cielo por la ignorancia tecnológica de algunos es necesario detallar la cuestión. No todo es tan simple como parece, y tampoco tan complejo. El temor de estos personajes -ya esté motivado por una conciencia intranquila o por la sana desconfianza democrática- no resulta del todo gratuito.

Un teléfono móvil desconectado, aun disponiendo de la energía suministrada por la batería, no puede ser utilizado como transmisor de voz ni como grabadora. Para ello es necesario que estén activadas las funciones correspondientes, y esto solo sucede cuando la CPU del dispositivo (un microprocesador especialidado en el control de teléfonos móviles) arranca, carga el sistema operativo y ejecuta las rutinas de software que permiten funcionar a los diversos subsistemas de voz, interfaz de usuario, codificación GSM, transmisión con la centralita, gestión de memoria disponible en la RAM y la tarjeta de datos, etc. En otras palabras: resulta altamente improbable que un teléfono pueda transmitir la voz de su propietario y sus posibles compañeros de conjura cuando se encuentra apagado. Pero entonces, ¿por qué se le quita la batería?

Un teléfono desconectado no está del todo muerto. Parte de su circuitería -por ejemplo el reloj- sigue efectuando rutinas básicas. El propio usuario lo puede comprobar simplemente ajustando la alarma de su móvil para que suene dentro de cinco minutos y dejando después apagado el móvil. El aparato no dejará de cumplir su misión, a no ser que se le extraiga la batería o esta se encuentre totalmente agotada, quedando interrumpido el suministro de energía. De manera similar, las fuerzas del orden público no escuchan conversaciones a través de móviles apagados, pero sí pueden localizar su posición. Basta con enviar desde la compañía de teléfonos una señal de búsqueda desde las torres que dan cobertura a las diferentes celdas de la red. El dispositivo cuyo indicador coincida con el de la señal responderá con un eco delatando su ubicación en la celda respectiva.

Este sistema lo utiliza la policía en su operativa habitual contra la delincuencia organizada y el terrorismo. Ni qué decir tiene que carece de utilidad como medio de espionaje. Ni siquiera permite triangular la posición del objetivo, sino tan solo saber que este (o más propiamente dicho su terminal) se hallaba en un lugar indeterminado del territorio correspondiente a la celda cuando se efectuó la prueba. Su única utilidad reside en la aportación de medios probatorios para la investigación.

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03/07/2011 a 17:23

iPhone 4 libre comprado por Internet

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Para variar, un servicio automatizado que funciona mejor que la atención personalizada en puntos de venta: el App Store de Apple. Hace poco me surgió la necesidad de adquirir un iPhone 4 para fines de investigación forense, prácticas con herramientas y software de recuperación de datos y otros cometidos por el estilo. El problema era que allí donde se puede adquirir y no está racionado o hay que apuntarse a una lista de espera, ponen todo tipo de trabas. Hasta cierto punto resulta comprensible: a Movistar, Vodafone y Orange no les interesa vender aparatos electrónicos, sino contratos de datos. Incluso en la propia tienda local de Apple -de no estar situada en una gran ciudad como Madrid o Barcelona- ni lo tienen ni lo traen por encargo. Todos estos inconvenientes hacen que a primera vista comprar un iPhone resulte más difícil que comprar un caballo.

La única alternativa recomendable es el comercio electrónico. La compra del iPhone 4 por Internet funciona muy bien, con un servicio excelente y un tiempo de entrega mucho menor que en cualquier punto de venta convencional. Naturalmente hay que pagarlo. Pero el sobreprecio (que ha de valorarse contra los inconvenientes del contrato de datos obligatorio, las restricciones del software y la incompetencia de un personal de ventas por lo general joven, sin experiencia y poco motivado) merece la pena, sobre todo si nos ponemos a hacer números y capitalizamos el pago de las cuotas del contrato de datos durante los próximos quince o dieciocho meses.

Antes ya tenía una muy buena opinión sobre Apple, fabricante de ordenadores que van cinco años por delante de su tiempo. Ahora es mejor.

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10/05/2011 a 20:28

Revo Uninstaller

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Aunque no es frecuente, puede suceder que tras haber experimentado con un programa descargado de Internet para una utilidad concreta -por ejemplo convertir páginas HTML en archivos Adobe PDF-, al usuario no le convence y quiere desinstalarlo. Sin embargo el gestor de instalaciones de Windows se ve incapaz de quitarlo del ordenador. El usuario arranca en modo seguro y repite la operación, obteniendo el mismo resultado, esta vez con algunos mensajes de error de Windows relacionados con la instalación de impresoras o algo por el estilo. Tras una búsqueda infructuosa en Internet, no le queda más remedio que abrir el editor del Registro, buscar las entradas correspondientes al software que se desea desinstalar y suprimirlas a mano. Después respirar hondo y esperar que su sistema vuelva a funcionar tras el arranque.

Afortunadamente hay alternativas. El programa Revo Unistaller, gratuito y disponible en Internet, le permite automatizar con facilidad, de manera comprensible y sin peligro la operación de borrado de archivos de programa y entradas innecesarias en el registro. En su versión Pro, que es de pago, añade algunas funcionalidades que pueden resultar útiles al usuario experimentado y al administrador de redes Windows en oficinas y pequeñas empresas: backup de programas críticos, eliminador de basura y archivos temporales, limpiador de historiales de Internet y últimos archivos abiertos en Office y borrado seguro de archivos. Si nos interesa estar prevenidos contra el espionaje industrial merece la pena probar. Por razones que no necesitan explicarse este software también puede prestar un buen servicio al investigador forense.

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24/03/2011 a 7:45

Unificación de repositorios Linux

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Según informa la revista Linux-Magazine en su edición de este mes, representantes de S.u.S.E., Ubuntu, Fedora, Mandriva, Mageia y Debian se han reunido en Alemania con el propósito de unir esfuerzos para crear un sistema de paquetes comun para sus distribuciones. En una conferencia celebrada el pasado mes de enero se acordó un plan para unificar repositorios y métodos de instalación de software. El evento, liderado por Vincent Untz, incluye tanto un plan de trabajo comun como la dea de integrar los repositorios en un sistema de funcionamiento similar a las redes sociales, lo cual permitiría a los usuarios calificar y recomendar paquetes en función de su utilidad, estabilidad, etc.

El sistema, conocido bajo la denominación de AppStream, combina tecnologías características de varias distribuciones con la ventaja de que el usuario podría disponer en una instalación de software personalizado procedente de diversas distros. También permite optimizar el trabajo de los desarrolladores, ya que los equipos podrían trabajar en colaboración con un solo paquete, manteniéndolo al día y velando por la estabilidad sin tener que actualizar cambios en los diferentes sistemas de paquetes. Las mejoras en la organización y el ahorro de recursos en servidores son también ventajas a tener en cuenta. Sin mencionar el potencial que este enfoque tipo AppStore supone de cara a la generalización de plataformas móviles basadas en sistemas de código abierto como Android.

Escrito por igandekoa

09/03/2011 a 22:04

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Altavoces acoplados y retroalimentación en la Web 2.0

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Después de haber presenciado dos fenómenos recientes como Wiki Leaks y los levantamientos en el Magreb ya no debería quedar nadie que piense que esto de las redes informáticas no es más que una frivolidad impulsada para nutrir la cultura popular y dar vida a los mercados de la electrónica de consumo. El año electoral en el que nos encontramos es como una especie de ensayo para el próximo, en el que se decide sobre la apertura de un nuevo ciclo político en España. Aunque no suficientemente planteado a estas alturas, a diferencia de otros que conciernen a la economía, las pensiones y la estructuración territorial del Estado, uno de los grandes interrogantes para los próximos meses será de qué modo las nuevas tecnologías influirán en las campañas políticas más. No cabe duda de que lo harán. El pásalo del 11-M, las redes de blogs socialistas que durante la era Zapatero han cumplido con diligencia su misión de transferir capilarmente a la sociedad la propaganda del gobierno, los cerditos voladores del Lehendakari López en 2009, tienen un carácter más estructural que anecdótico. Eso que llaman Web 2.0 -compuesta por los blogs, las redes sociales, el twitter y diversos entretenimientos incrustados en el navegador de Internet- no solo sirve como herramienta propagandística. También tiene potencial para cambiar la comunicación y el mismo funcionamiento de la sociedad.

La primera Internet, surgida a comienzos de los 90 del siglo pasado, tuvo un carácter estático, sin margen para la interacción, salvo el correo electrónico, FTP, los newsgroups, algunos foros y un conjunto de herramientas hoy en desuso (Gopher, Veronica, Archie) o que servían a los cibernautas experimentados para buscar información e intercambiarse archivos. Con aquellos navegadores primitivos -Mosaic, Netscape o los primeros Internet Explorer de Microsoft- podíamos saltar de unos sitios a otros siguiendo enlaces, pero no había modo de saber quiénes llegaban hasta nosotros. En aquella red, que crecía de manera incontrolada volviéndose cada vez más anárquica, y sin crear ningún valor apreciable para las empresas ni el consumidor, el único nexo vertebrador lo constituían los denominados portales y los primeros motores de búsqueda (¿Quién se acuerda de Altavista?). Todo eso cambió a comienzos del milenio gracias a la difusión masiva de innovaciones de software que hacían posible la ejecución de código en el navegador. Las páginas web ya no se traen desde un servidor, sino que se construyen dinámicamente en el momento de ser solicitadas, con todos los applets y recursos necesitados en ese momento por el usuario. De repente la economía de los enlaces se había vuelto bidireccional. Entonces no solo nació la web 2.0: cambió también la dinámica de la red. Ahora era posible la realimentación, y con ella los blogs, las redes sociales y toda esa enorme variedad de sitios que el usuario tiene hoy a su disposición para compartir contenidos, vender su privacidad a las grandes empresas de publicidad o hacer lo que le dé la gana.

Por mucho que se lea sobre el tema en los libros de gurús como Nicholas Negroponte o Douglas Rushkoff, no se entenderá lo que es la web 2.0 mientras no se tenga claro el papel determinante del feedback. La retroalimentación supone un cambio cualitativo en la dinámica de funcionamiento de los sistemas. Rompe la linealidad de los procesos, repercutiendo sensiblemente sobre nuestra capacidad para mantenerlos bajo control. Si se trata de feedback negativo, como el que hace saltar el termostato de la calefacción o intervenir a la policía en una bronca familiar a medianoche, ni tan mal. Pero la retroalimentación positiva -es decir, aquella en la que el resultado de un proceso vuelve a incorporarse al mismo como material de entrada para ser elaborado en un nuevo ciclo, y así sucesivamente- es harina de otro costal.

Todos estamos familiarizados con un molesto fenómeno que en nuestros tiempos universitarios servía como pretexto para alborotar en clase, y que hoy nos fastidia cuando tenemos que hablar en público: comenzamos nuestro speech o movemos el micrófono y de repente sale por los altavoces un zumbido insoportable. El crescendo -se trata además de un tono puro, sin timbre, muy desagradable para el oído- se produce porque el sonido que sale del altavoz vuelve a entrar en el amplificador a través del micrófono. Este es un fenómeno típico de retroalimentación. Cuando lo que intervienen no son magnitudes físicas, sino elementos de un ecosistema o seres humanos, la retroalimentación nos adentra en el enigmático imperio del caos, de las ecuaciones no lineales, de lo impredecible. De las revueltas populares y los cracks en la bolsa. Pero también de los sistemas emergentes, en el que los investigadores apenas acaban de internarse en nuestros días a través de estudios fascinantes sobre historia urbanística, inteligencia artificial, génesis de organismos pluricelulares o el desarrollo de las colonias de hormigas. La tesis principal es que la interacción entre elementos individuales que actúan impulsados por pautas simples y aplicables a escala local puede generar estructuras y órdenes de tipo superior, además de otros fenómenos difíciles de explicar, de consecuencias imprevisibles y por lo general desproporcionadas a las causas que las originaron. Esta idea es directamente transferible a la Internet de nuestros días, con sus millones de nanopublicadores, comentaristas de blogs y usuarios de redes sociales como Tuenti o Facebook.

Por si todo esto les suena demasiado abstracto, recientemente hemos asistido a un fenómeno de realimentación en la red: el revuelo causado por los insultos contra Patxi López. Todo empezó con un comunicado oficial en el que se hacía saber, de manera oficiosa, que el Lehendakari había tenido que interrumpir su programa de actividades por culpa de un cólico nefrítico. Acto seguido algunos energúmenos exteriorizan en Internet deseos de muerte y sufrimiento extremo contra el titular de Ajuria Enea. El resultado fue una bronca monumental entre los dos partidos principales de la política vasca, con intercambio de comunicados oficiales en los medios tradicionales y el inicio de un nuevo bucle en Internet: intervención de los administradores para borrar determinados comentarios que rebasan los límites de la humanidad y del buen gusto, etc. En la actualidad el asunto no ha parado de reverberar, dando vueltas entre los medios y la red como un pájaro saltando entre los palos de su jaula, y probablemente lo veamos reaparecer en la campaña electoral.

Sospecho que estos fenómenos de retroalimentación van a jugar un destacado papel de aquí a las elecciones. De hecho ya lo están haciendo: a día de hoy, ¿quién podría decir lo que hay de cierto o de exageración en todos esos temas que los partidos utilizan como armas arrojadizas para desacreditarse unos a otros? Gürtel, el Faisán, Mercasevilla, los espías de la Ertzaintza, el CNI dizque infiltrado hasta en los ascensores de Sabin Etxea, las adopciones ilegales durante el Franquismo… ¿Se trata de hechos ciertos y probados o de simples leyendas urbanas propagadas a través de las Tecnologías de la Información? Lo único que conocemos con certeza es su dinámica de retroalimentación: del papel de periódico a los blogs y las redes sociales de Internet, donde se calienta a la audiencia y se la estimula para que esté alerta ante lo que puede salir en el informativo de la noche o en los periódicos al día siguiente. Y vuelta a empezar, hasta que el ruido se hace insoportable y la megafonía deja de ser útil por saturación.

Es bueno que el consumidor de informaciones esté informado sobre el impacto mediático de las nuevas tecnologías, porque de lo contrario el mundo puede convertirse en un lugar mediáticamente molesto -más de lo que ya es, si cabe-. El volcán, aunque siga siendo peligroso, ya no nos inquieta tanto cuando conocemos algo de la geología que lo hace explotar. La próxima vez que leamos en Internet o los medios algo realmente perturbador, estemos prevenidos: puede tratarse de feedback paranoico. Ni tanto ni tan calvo. Con respecto a los políticos que quieran hacer un uso productivo de Internet en sus campañas, simplemente decir que ya no basta con poner en marcha una bitácora para hacerla funcionar como si fuera un pasquín de la Segunda República, ni crear grupos de amigos en Facebook. Eso ya lo hizo Obama, y por ser el primero pudo aprovecharse de una ventaja estratégica que no volverá a existir. Lo que se necesita no son recetas fáciles ni eventos en hoteles, sino un trabajo más serio en el campo de las redes y las Tecnologías de la Información.

De este modo la clase política, sin distinción de color ni siglas, lograría tres ventajas: primero estar preparada para las innovaciones que vayan surgiendo; segundo fortalecer su liderazgo frente a unas bases cada vez más entrenadas en el uso del ordenador, y que todavía toleran que el líder no sepa inglés, pero no que carezca de un blog; y finalmente mayor solvencia moral y capacidad para sacar al electorado de la apatía causada por el ruido de acoplamiento en los altavoces, y que únicamente beneficia a aquellos partidos cuyo peso relativo en la escena política tiende a aumentar con el voto nulo y la abstención.

Escrito por igandekoa

23/02/2011 a 7:09

Manipulación de imágenes digitales

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Hace 170 años la invención del daguerrotipo originó una reflexión crucial sobre la naturaleza del arte. Si la misión del pintor no consistía en reproducir paisajes ni preservar para la posteridad el semblante de adinerados patricios –puesto que acababa de descubrirse un procedimiento mecánico para hacerlo- el talento creador quedaba libre, incluso obligado a ello por la cámara oscura, para explorar los caminos de experimentación con nuevas formas y conceptos que llevarían a toda una variedad de estilos pictóricos: realismo, impresionismo, expresionismo, surrealismo, abstracción y, finalmente, la decadencia actual del arte expresada en tomaduras de pelo à la Andy Warhol, rascacielos envueltos en celofán por el artista Christo o el propio uso de la fotografía como elemento de composición en todo tipo de instalaciones frikis dignas de juzgado de guardia. Que conste que el juicio de valor no es mío, sino de Salvador Dalí, quien hallándose en la cúspide de su carrera escribió que desde comienzos del siglo XIX el declive del arte occidental ha sido algo impresionante.

En nuestros días la tecnología digital suscita una discusión similar en torno a la naturaleza de la fotografía, pero esta vez no se trata de conceptos estéticos ni del futuro profesional de los fotógrafos que se ganan la vida haciendo reportajes de bodas, sino que tiene que ver con algo más trascendente: la búsqueda de la verdad.

Ya estamos al tanto de las perrerías que se hacen con los programas de retoque fotográfico: pirámides desplazadas de su sitio para quedar más juntas en la foto, negras humaredas que ascienden hacia el cielo tras un bombardeo sobre Beirut, pero que en la toma original no eran tan densas ni transmitían una impresión de tan intenso dramatismo, starlettes de Hollywood devueltas a la adolescencia por la magia del retoque digital… La realidad es falseada de modo sistemático no solo por periódicos y semanarios en busca de mayores tiradas, sino también por publicaciones científicas serias. No cabe duda de que uno de los grandes pecados mediáticos de nuestro tiempo es el terrorismo del Photoshop.

Anteriormente hubo manipulaciones fotográficas: basta recordar la desaparición de Trotski y otros dirigentes soviéticos de los retratos de familia de la Revolución Rusa, o la imagen de Lee Harvey Oswald, presunto asesino del presidente Kennedy, posando con su fusil Mannlicher-Carcano ante el porche de su casa en la revista Life. Pero los fotomontajes antiguos, hechos a base de negativos superpuestos y pincel, eran burdos y previsibles. Con una lupa podemos desenmascararlos. Por el contrario los fakes digitales son tremendamente realistas y a veces imposibles de detectar, salvo que se tenga un ojo entrenado o se emplee software de análisis especial. Y además están al alcance de cualquiera, merced a programas populares de retoque fotográfico como Adobe Photoshop o el gratuito GIMP e impresoras a color capaces de proporcionar imágenes de gran calidad.

Prueba de ello son las abundantes falsificaciones de billetes de banco, documentos públicos, títulos académicos y fotografías antiguas que proliferan de pocos años a esta parte y forman parte de la gama de producto ofrecida por las bandas organizadas y la economía fraudulenta de Internet. En Estados Unidos las imágenes trucadas con Photoshop se utilizan con éxito para estafar al seguro –falsas abolladuras en la chapa del automóvil- e incluso para llevar a cabo enrevesadas manipulaciones con fotografía química convencional (digitalizando el negativo mediante un scanner, alterando después la imagen con software de retoque fotográfico y obteniendo finalmente un segundo negativo). Como en tantas otras facetas de la tecnología digital, los límites los pone la imaginación del malhechor.

Si todo quedase en una picaresca de alta tecnología y delitos de guante blanco no habría motivo para la queja. Sin embargo, las herramientas digitales admiten usos más oscuros en ámbitos ya abiertamente criminales, poniendo en riesgo valores económicos, reputaciones, resultados electorales (véase en el encabezado la fotografía de John Kerry con Jane Fonda, falsificada para desacreditar al candidato demócrata a las Elecciones Presidenciales EEUU del 2004) y hasta el funcionamiento imparcial de la justicia. Aun sin alterar en Photoshop, el impacto de las imágenes en los juicios pueden ser diferentes en función de si se presentan en blanco y negro o en color, de la distorsión óptica provocada por un gran angular o incluso de algo tan aparentemente trivial como la perspectiva desde la que haya sido tomada. Por esta razón numerosos magistrados siguen planteando objeciones ante el empleo de fotografías digitales como pruebas en los procesos penales, sobre todo cuando han de ser evaluadas por un jurado popular.

A la hora de responder a la pregunta de si todavía existe un resquicio de objetividad en lo relativo a la utilización de la fotografía digital para fines informativos, científicos y legales hay que ser extremadamente cautos. Sobre todo porque a diferencia de los antiguos procesos fotoquímicos, que obedecían a una dinámica lineal de impresión de pigmentos en función de la cantidad de luz incidente, las cámaras digitales modernas aplican complejos algoritmos de software para obtener las imágenes. La foto, guardada en su correspondiente archivo JPG, PNG o de cualquier otro tipo, surge como resultado de un proceso de interpretación del color y de compresión de datos que suele ser distinto de unas máquinas a otras, y en el que inevitablemente se producen pérdidas o alteraciones en la información.

El formato RAW

La tecnología solo ofrece una respuesta: los datos “crudos” en formato RAW, es decir, los que se generan a partir de los impulsos luminosos captados por el CCD durante la toma fotográfica, recogidos en un archivo y no procesados por el motor de software de la cámara. La información correspondiente a cualquier proceso posterior (mejoras de color, optimización del contraste, eliminación de ruido, correcciones de desenfoque) no se integra al archivo RAW, sino que se guarda en bloques aparte –archivos sidecar-, con lo cual una imagen RAW resulta lo más parecido a un negativo fotográfico tradicional. En caso de duda siempre se podrá desandar el camino y volver sobre la prueba original e inalterada.

¿Inconvenientes? El enorme tamaño de los archivos RAW (Hasta diez veces más que una imagen JPG) y el mayor tiempo que se requiere para sacar la fotografía puede que no supongan un problema gracias al avance de la tecnología y a capacidades de almacenamiento cada vez mayores. Sí lo es en cambio la variedad de formatos RAW. La mayor parte de ellos son propietarios, y cada marca de cámara digital tiene el suyo. Por si fuera poco los diferentes programas de retoque fotográfico no incluyen soporte para todos los modelos de cámara, aunque la aparición de formatos RAW standard representa una ayuda considerable en este sentido. Gracias a los archivos DNG de Adobe, por ejemplo, las imágenes RAW obtenidas con cualquier cámara seguirán estando disponibles aun mucho después de haberse dejado de fabricar el modelo correspondiente.

Conocer esto no solo es útil para hacernos una idea de dónde están los límites de la objetividad en la fotografía digital, sino para mejorar la calidad del trabajo de quienes utilizan medios tecnológicos de apoyo para actividades relacionadas con la documentación de procesos informativos de calidad: peritos judiciales, agentes de policía, periodistas, científicos e investigadores de todo tipo. En todas estas profesiones el principal reto no está en seguir el ritmo del progreso, sino en aplicar el respectivo catálogo de buenas prácticas y ser capaces de mantener el rumbo en la búsqueda de la verdad.

Escrito por igandekoa

01/02/2011 a 16:54

Desencriptando los ordenadores de ETA

con 4 comentarios

Algunas noticias de acompañamiento en el tema del comunicado de ETA y las subsiguientes detenciones -me refiero a la ya ritual mención de ordenadores y soportes de datos incautados- llaman la atención no tanto por la presencia de artefactos de alta tecnología como por constituir el indicio innegable de una tendencia al alza. Los expertos opinan que en 2011 aumentarán los casos de investigación, examen forense y defensa judicial de peritajes de equipos informáticos. Después de pedófilos, defraudadores de Hacienda y políticos corruptos, ETA,pese a hallarse ahora mismo en la UVI de la historia, no podía ser menos. Sus ordenadores portátiles, llaves USB y discos duros encriptados, ahora en manos de las Fuerzas de Seguridad del Estado, también ocupan su lugar en la narrativa mediática, a veces con tintes sensacionalistas más cercanos a la saga Millenium que a una exposición circunspecta y precisa de los hechos.

El empleo de programas populares de encriptación -también utilizados para fines lícitos y en ocasiones encomiables, dicho sea de paso para que el lector no se haga ideas equivocadas – constituye un caso típico de la informática aplicada a la actividad criminal. ETA se sirve de dos conocidos paquetes de software: el legendario PGP (o GPG en su versión de código libre) de Phil Zimmermann y TrueCrypt, una suite que pese a su interfaz amigable y su extraordinaria facilidad de manejo proporciona al usuario funciones de gran potencia, incluyendo sofisticados algoritmos de cifrado (AES, Blowfish, CAST5, Serpent, etc.), volúmenes secretos e incluso encriptación total del ordenador, lo cual vuelve totalmente inútil el empleo de las técnicas habituales de los peritos informáticos, como recuperación de archivos borrados, examen de las cachés de disco, búsqueda de archivos temporales y análisis del registro y la WPS de Windows en busca de contraseñas y otros datos sensibles.

Si los discos duros incautados en las detenciones dan tanto trabajo a la Guardia Civil no es porque haya ingenieros informáticos en ETA, sino porque la organización terrorista hace lo que muchos organismos públicos, empresas y particulares deberían hacer para proteger sus informaciones reservadas. Prueba de la eficacia de estas herramientas de software, totalmente gratuitas y descargables de Internet, es el hecho de que la policía española tenga que recurrir a la ayuda de la norteamericana NSA para llegar al interior de los soportes de datos encriptados, y aun asi a veces cuesta años dar con las claves de cifrado.

Actualmente el único modo de desencriptar un volumen cifrado con Truecrypt y una clave lo suficientemente larga es el ataque de fuerza bruta: introducir una tras otra contraseñas procedentes de diccionarios o elaboradas sistemáticamente siguiendo un rango de caracteres alfanuméricos hasta dar con la correcta. Una tarea de cuya dificultad no nos damos cuenta hasta que comenzamos a hacer números y consideramos el elevado número de combinaciones posibles.

No es el momento para andar con notación exponencial ni guarismos de muchos ceros, simplemente diremos que el crackeo de estas claves, asi, a lo bestia y sin ningún plan para la reducción del esfuerzo, requiere el funcionamiento de un superordenador durante períodos de tiempo que desbordan con creces los plazos de prescripción de cualquier delito. No obstante existen atajos que simplifican la búsqueda. La computación distribuida -es decir, el reparto de la carga en un número elevado de máquinas- constituye un primer enfoque más allá del supercomputador y ya es una realidad en Estados Unidos, donde la NSA planea desplegar una red con más de cien mil ordenadores dedicados a usos diversos de la administración que aprovecharían sus tiempos muertos de procesador para ataques coordinados de fuerza bruta en casos de investigación importantes de las agencias federales.

Otra posibilidad consiste en investigar a fondo los algoritmos de encriptación en busca de vulnerabilidades. Aunque estos algoritmos parezcan perfectos, a veces sorprende lo que puede llegar a conseguir un matemático teórico con un lápiz, un par de cuartillas y un termo de café. Llegado el caso lo más probables es que no nos enteremos de cómo lo hacen. Y si nos lo contaran tampoco lo entenderíamos. Tan solo podemos estar seguros de dos cosas: primero, que tarde o temprano el contenido de esos ordenadores incautados a los militantes de ETA pasará a formar parte de los sumarios que se instruyen en la Audiencia Nacional. Y segundo, que ello, aun a través del largo rodeo por Washington, Langley u otras sedes de inteligencia de Estados Unidos, no se logrará mediante el empleo de superordenadores o computación cuántica, sino con la ayuda de enfoques imaginativos y tecnologías disponibles en la actualidad: microprocesadores de 64 bits, clusters de ordenadores baratos basados en Linux, software libre e incluso consolas para videojuegos.

Lo último no va de coña. Al parecer la Playstation de Sony dispone de una GPU (unidad central de proceso para gráficos) de potencia descomunal, que bien aprovechada puede acometer tareas de cálculo y proceso en paralelo a niveles similares a los de una supercomputadora de muchos millones de dólares. Basta montar unos cuantos de estos juguetes en red dentro de un cluster controlado por un software especial. En teoría no solo es posible llevar a cabo ataques de fuerza bruta, sino realizar proyectos de investigación en campos complejos como meteorología, genética e incluso diseño de armas nucleares. Por esta razón Estados Unidos hace todo lo que puede para dificultar la exportación de videoconsolas a países como Irán o Corea del Norte.

Escrito por igandekoa

12/01/2011 a 22:44

Los puntos débiles de WikiLeaks

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Durante el fin de semana uno de mis artículos ha originado en la revista electrónica Izaronews un hilo de comentarios que para los tiempos que corren podemos considerar caudaloso. En vez de reproducir el artículo en esta bitácora, como suele ser mi costumbre, prefiero centrarme en la respuesta que dí a uno de mis amables comentaristas enumerando defectos en WikiLeaks, que pasan desapercibidos en un debate caracterizado por la polarización extrema entre partidarios y detractores de Julian Assange. En algunos medios he recibido insultos por criticar al polémico portavoz de la plataforma de revelaciones. Mi opinión es que, pese a las deficiencias del personaje, WikiLeaks tiene un gran valor en la lucha por los derechos civiles. No solo eso, también hace una aportación muy positiva a la forma de escribir la historia. En 1918 los soviets, triunfantes en Rusia, hicieron públicos todos los protocolos diplomáticos de la monarquía zarista, y el mundo descubrió que, pese a la luz eléctrica y el cine, aun se encontraba gobernado por políticos del siglo XIX. El CableGate de WikiLeaks nos revela que el mundo del siglo XXI continúa estando en manos de la paranoica y casposa diplomacia de la Guerra Fría.

WikiLeaks, como todo producto semielaborado, también tiene vicios, y con la intención no de llevar la contraria, sino de complementar el debate, quisiera hacer una breve lista de los mismos. No piensen que soy tan buen analista de riesgos. La relación está extraida de la revista alemana Chip:

  1. Neutralidad: hasta 2008 WikiLeaks mostraba una actitud de neutralidad casi completa. Fue a partir de este momento cuando Assange determinó que había que conceder prioridad a las informaciones con mayor potencial de repercusión mediática. En la actualidad resulta imposible diferenciar WikiLeaks de cualquier otro tabloide sensacionalista.
  2. Fuentes: obviamente WikiLeaks se ve obligado a proteger su anonimato. Pero, ¿existe una clasificación de fuentes? ¿Cómo sabemos que los informantes no siguen sus propias agendas ocultas y filtran solamente lo que a ellos les interesa.
  3. Financiación: WL necesita alrededor de 500.000 euros al año para mantener su actividad. Este dinero procede de donaciones voluntarias. Pero también ha habido intereses particulares que han pagado por revelar informaciones.
  4. WL como One Man Show: la plataforma está compuesta por 800 personas. Sin embargo solo vemos a Julian Assange y a los dos o tres que se han marchado para poner en marcha sus propios sitios de revelaciones. No se sabe quién decide qué documentos, en qué momento y tras cuáles operaciones de edición y tratamiento de texto se han de publicar.
  5. Gestión de errores: WL publicó informaciones equivocadas sobre presunto falseamiento de datos por parte de científicos que investigaban el calentamiento global. Como resultado de esto la reputación de los mismos se vio seriamente comprometida. WL no ha rectificado.
  6. Julian Assange: el hombre tras WL es el punto más débil de la organización. Tras los rocambolescos sucesos de Suecia, y a falta de explicaciones convincentes y diáfanas, el líder ahora intenta protegerse detrás de la plataforma, lo cual no contribuye precisamente al fortalecimiento moral de la causa.
  7. Disidentes y secuaces: Daniel Domscheit-Berg era portavoz y ahora está fuera. Se sabe muy poco no obstante de otros que bien luchan al lado de Assange o se han peleado con él debido al carácter vanidoso y autoritario del australiano.
  8. Contradicciones: los ataques contra los sitios a menudo resultaron ser accesos masivos. No hay una línea estratégica bien definida, sino que cada poco tiempo se está reinterpretando la misión del sitio. Algunas revelaciones exigen un grado de credibilidad más alto que el que el propio portal se ha ganado por sus propios méritos.
  9. Seguridad de los informadores: algunos de ellos no han podido sustraerse a las represalias al haber quedado vulnerado su anonimato. Como consecuencia de ello: carreras hundidas, gente en la cárcel y cosas peores.
  10. Transparencia: WL no se limita a divulgar sin más lo que recibe. Al margen de las necesarias medidas de precaución para proteger a las fuentes, los textos son sometidos a un trabajo de edición y comentario con arreglo a criterios que no se conocen.

Ninguna cadena es más fuerte que el más débil de sus eslabones. Un punto esencial en la argumentación de quienes defienden la figura de Julian Assange reside en que la moral de cada uno es asunto propio y no tiene que ver con su actividad pública. En realidad no resulta tan sencillo. La incompetencia moral se puede tolerar en un artista. En un hombre de negocios o un trabajador no tanto -nadie protesta contra esos empresarios que husmean en las redes sociales a la caza de deslices de sus empleados-, pero en el abanderado de una causa de interés público jamás. Esto no solo tiene que ver con los valores, sino también con la eficacia de las organizaciones, y en último grado con la diferencia entre victoria y derrota. Imaginen que el Mahatma Ghandi hubiera sido adicto al opio, o que fueran ciertas esas historias según las cuáles al Dr. Martin Luther King le gustaba llevarse las mujeres a la cama de dos en dos. La historia de la lucha por los derechos civiles habría sido distinta, y como resultado de ello, aunque parezca contradictorio, ahora viviríamos en un mundo más conservador y menos tolerante.

Asi que antes de dejarnos arrastrar por el papanatismo general, pensemos un momento en todo lo anterior y apliquémoslo al caso del controvertido chingueta australiano.

Escrito por igandekoa

13/12/2010 a 8:58

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La nueva Generación Hacker

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Si quiere llegar a ser experto en Seguridad Informática y está aprendiendo trucos con un libro de hace cinco años se llevará una desilusión. Quizá aprenda a escanear puertos con Nmap, o a acceder al interior de una máquina Unix a través de Telnet. Tal vez llegue a ejecutar un exploit y logre un desbordamiento de pila o incluso apoderarse de una cuenta de administrador. Hazañas meritorias en pos de la estela de los Kevin Mitnick o los piratas del Chaos Computer Club que darán fe de la pericia alcanzada tras muchas noches en vela delante del ordenador. Pero ello no hará de usted el tipo de especialista necesario para la guerra contra el ciberdelito actual. Los nuevos delincuentes informáticos no pierden el tiempo combatiendo contra una sola máquina, hurgando a la búsqueda de posibles recovecos a través de los cuales colarse, sino que al igual que los submarinos alemanes al encuentro de los convoyes durante la Segunda Guerra Mundial, prefieren tomar posiciones junto al lugar por el que pasa la mayor parte del tráfico de Internet: el puerto 80.

El navegador de Internet (Firefox, I-Explorer, Chrome) es el objetivo por excelencia. Los piratas modernos lo agreden masivamente a través de servidores web comprometidos, vulnerabilidades XSS, ataques cruzados, robo de cookies, suplantación de identidades, instalación de troyanos para el despliegue de botnets y otras técnicas sofisticadas. Un elemento que sigue presente en el ciberdelito es el empleo de la ingeniería social para obtener información reservada de empresas y organismos públicos, complementado con un uso malignamente creativo tanto de las nuevas herramientas de la web 2.0: motores de búsqueda, Google Earth y redes sociales como de otras artes tradicionales anteriores a la revolución informática (thrashing, hacking de cerraduras, falsificación de credenciales, etc.).

Este libro escrito por los reputados especialistas de seguridad Nitesh Dhanjani, Billy Rios y Brett Hardin -edición española publicada por O’Reilly / Anaya Multimedia- cambiará su forma de ver el problema de la lucha contra el crimen informático.

Escrito por igandekoa

10/12/2010 a 17:26

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